- No requiere anestesia epidural, general o sedaciones de mayor envergadura.
- No requiere hospitalización ni procedimientos anestésicos mayores por lo que reduce el riesgo quirúrgico.
- Se produce estiramiento y reafirmación de la piel (efecto anti-flacidez).
- Menor severidad de tratamiento.
- Evita la distorsión del tejido, por lo que las asimetrías posibles son escasas.
- Mínimas molestias post-operatorias.
- Una curación más rápida y un menor tiempo de inactividad. Permite la reincorporación a la actividad habitual en 24 horas.
- Menor sangrado y formación de hematomas.
- Resuelve adherencias que se desarrollan en zonas sometidas a liposucciones convencionales.
- Se pueden tratar acúmulos grasos más pequeños.
- Las liposucciones convencionales muchas veces presentan resultados que se ven ensombrecidos por la flacidez y el exceso de piel, que es incapaz de retraerse y ajustarse a un perfil más discreto.